Ponemos énfasis en la necesidad de construir tecnología desde la visión, necesidades y potencialidades de las mujeres, nos enfocamos en proponer otra economía digital porque creemos que la que se ha construido viene de referentes que no nos han incluido y ha resultado en una sociedad vigilada, basada en la individualidad, desinformada, expulsiva y que incrementa las brechas. 

Nos centramos en crear nuevas formas de emprender, nuevos modelos de negocio, una economía digital distinta que parta de principios inclusivos y respetuosos de los derechos de todos y todas. 

Nos enfocamos en abordar con tecnologías temáticas, que favorezcan la vida en común y en crear modelos de empresas desde la visión de las mujeres, para lograrlo, apoyamos los emprendimientos propuestos por la red TIC-as buscándoles financiamiento, acompañándolos técnicamente y conectándolos con oportunidades. 

En este período nos expandimos hacia Centroamérica trabajando con las jóvenes de 12 a 18 años de la región, nos sostuvimos en un segundo principio que ha guiado nuestro trabajo: 

Proponer con tecnología, es un derecho porque es la manera de tener voz en el contexto de la sociedad digital.

Desarrollamos una metodología para que las jóvenes pudieran utilizar las herramientas tecnológicas para expandir su voz a partir del Rap social, el periodismo comunitario y el desarrollo de prototipos de aplicaciones digitales. Probamos esta metodología en Costa Rica y luego la expandimos junto con nuestras co-partes a los otros 5 países de nuestra querida Centroamérica; con este proyecto, las jóvenes hablaron de sus vivencias, de sus retos y de sus potencialidades sorprendiéndonos a todos y todas.